domingo, 31 de agosto de 2025

REFLEXIÓN: EL PERDÓN QUE TRANSFORMA

- El perdón es un regalo divino que libera, sana y expande tanto a quien lo ofrece como a quien lo recibe.  

- Al perdonar, permitimos que la paz de Dios transforme nuestro corazón y nuestra historia.  

- Cuando decidimos perdonar, abrimos espacio para que Dios obre en nuestras relaciones y nos conduzca a nuevos comienzos.  

- La generosidad del perdón abre la puerta a la gracia que restaura.  

- Al soltar el rencor, confiamos en que Dios hará justicia en su tiempo perfecto.  

- El perdón de Dios es total; el nuestro debe reflejar esa misma plenitud.  

- Perdonar es un acto de amor que sana heridas profundas y reconstruye puentes rotos.  

- La vulnerabilidad en el perdón no es debilidad, es valentía que une y dignifica.  

- El perdón es un proceso continuo que cultiva serenidad, propósito y libertad.  

- Recordar nuestra propia necesidad de perdón nos enseña a ofrecerlo con compasión.  

- La confesión es el primer paso hacia la sanidad emocional y espiritual.  

- Al perdonar, pedimos a Dios que purifique nuestro corazón y nos renueve.  

- El perdón que recibimos en Cristo nos llama a ser portadores de reconciliación.  

- Jesús nos mostró que el perdón es amor en acción, sin condiciones ni reservas.  

- La misericordia que hemos recibido nos capacita para perdonar con propósito.  

- El perdón rompe el ciclo del dolor y nos libera del deseo de venganza.  

- El rencor nos aleja de la gracia; el perdón nos acerca al corazón de Dios.  

- Todos necesitamos el perdón divino, y al recibirlo, lo extendemos como legado.  

- Perdonar es restaurar, levantar y empoderar a quienes nos han herido.  

- El amor de Dios nos impulsa a perdonar, incluso cuando el alma tiembla.  

- El perdón fortalece vínculos, sana memorias y construye relaciones duraderas.  

- Perdonar es amar sin medida, sin mérito, sin condiciones.  

- Cada acto de perdón alegra el corazón de Dios y honra su presencia en nosotros.  

- El enojo puede durar una noche, pero el perdón restaura el amanecer.  

- Perdonar trae libertad profunda, gozo genuino y paz que sobrepasa entendimiento.  

- Nuestro amor por Dios se refleja en nuestra capacidad de perdonar a otros.  

- El perdón es parte de nuestra respuesta al arrepentimiento y al llamado divino.  

- Al perdonar, elegimos el camino del bien, la paz y la sanidad.  

- Dios puede multiplicar el perdón en nuestras vidas y convertirlo en testimonio.  

- No importa cuán grande sea la herida o el error: Dios promete limpiarnos y darnos un nuevo comienzo.



miércoles, 27 de agosto de 2025

REGLAS PARA EL ÉXITO (conclusión)

*** Conclusión***


A veces nos lleva un tiempo encontrar el lugar adecuado para nosotros, pero lo encontrarás si sigues hablando con Dios y dando pasos en la fe. A veces tienes que dar un paso atrás y empezar de nuevo, pero hay un lugar que es adecuado para ti. No te rindas hasta que lo encuentres.

Dios ha dado a cada quien el deseo y la capacidad de hacer cada trabajo que necesita ser hecho. Recuerda siempre que tu parte es importante, tanto si eres un cavador de zanjas, una niñera, un predicador, un magnate de los negocios, un banquero, un limpiacristales, una ama de casa que educa a sus hijos en el hogar, o cualquier otra cosa. No te compares con nadie. Sé lo mejor que puedas y hazlo para la gloria de Dios. Ese es el camino hacia el verdadero éxito. 

REGLAS PARA EL ÉXITO (12)

 12. NO TE RINDAS NUNCA.


No se me da bien rendirme. La Biblia nos dice que no nos cansemos de hacer el bien, porque cosecharemos "a su debido tiempo" si no nos damos por vencidos Gálatas 6:9). El tiempo oportuno no siempre es el tiempo que quisiéramos. Es el tiempo señalado por Dios, y su tiempo es siempre perfecto.

Hay miles de grandes historias de personas que se enfrentaron a un fracaso tras otro y acabaron teniendo un gran éxito porque no se rindieron. Por ejemplo, el profesor de música de Elvis Presley comentó que "no tenía aptitudes para la música". Y el Dr. Seuss envió su primer libro a más de veinte editoriales antes de que se lo aceptaran. Sus libros llegaron a vender más de setecientos millones de ejemplares. 

Parece obvio que si uno cree que tiene algo que vale la pena ofrecer, debe creer en ello, digan lo que digan los demás. Eso es lo que hice. Ahora predico reuniones a las que asisten miles de personas. Pero cuando empecé, hice cientos de reuniones a las que asistían cien o menos personas. Recuerdo una reunión con solo nueve personas, ¡y cinco de ellas fueron a la reunión conmigo! Se preguntarán si esto fue desalentador, y la respuesta es que sí, pero no lo suficiente como para hacerme abandonar. Creo que cuando Dios pone algo en ti, el deseo de hacerlo es tan fuerte que te empuja a seguir adelante frente a todo tipo de adversidades. Cada fracaso es un trampolín. La única manera de fracasar es rendirse. He aquí algunas cosas a las que nunca debes renunciar:

•Nunca renuncies a tu salud. Puedes estar sano y sentirte bien.

•Nunca te rindas con los que amas. Dios puede cambiarlos.

•Nunca renuncies a tus finanzas. Puedes liberarte de las deudas.

•Nunca renuncies a tus sueños. Puedes ver cómo se hacen realidad.

•Nunca renuncies a ti mismo. Puedes superar el miedo, la timidez, la falta de confianza y cualquier otra cosa que necesites superar.

Al diablo le encantan los que se rinden. Nunca le des la satisfacción de verte rendido. Si sigues adelante, triunfarás. 

REGLAS PARA EL ÉXITO (11)

 11. TÓMATE TIEMPO PARA DISFRUTAR DE TU VIDA


Durante muchos años trabajé tan duro que no tomé tiempo para disfrutar de la vida o, incluso, para disfrutar del ministerio. Recuerda que Dios se tomó un tiempo después de cada cosa que creó: Él lo miró, dijo que era bueno, y lo aprobó (Génesis 1). Necesitamos celebrar cada pequeño progreso que hacemos en vez de quejarnos de lo lejos que todavía tenemos que llegar.

Según Juan 10:10, el enemigo viene a robar, matar y destruir. Pero Jesús vino para que tengamos vida y disfrutemos de nuestra vida y la tengamos "en abundancia" hasta rebosar. Debido a que creci en un hogar disfuncional e incestuoso, nunca aprendí a relajarme y disfrutar de la vida. Siempre estaba esperando con miedo el siguiente episodio de ira o abuso. Cuando tenía veinte años, no recordaba haber disfrutado nunca de la vida. Escuchaba a Dave hablar de lo mucho que se divertía de niño, a pesar de que su familia tenía muy poco, y aunque me alegré por él, me hizo darme cuenta de que no tenía recuerdos agradables.

Dios tuvo que enseñarme a disfrutar de mi viaje. 
Siempre me sentía más valiosa cuando trabajaba, y cada vez que intentaba disfrutar de algo, me sentía culpable. Dios me demostró que me sentía culpable porque pensaba que no merecía disfrutar. Seguía castigándome por cosas que ni siquiera eran culpa mía. 

Aprendí que, por mucho que trabajara, siempre habría más cosas que hacer, y que tomarme descansos para hacer cosas que me gustaban me hacía más creativa cuando volvía al trabajo. Estaré eternamente agradecida a Dios por haberme enseñado a vivir una vida equilibrada que incluyera la adoracion, el trabajo y el juego. Somos seres tripartitos (espíritu, alma y cuerpo) y debemos cuidarnos espiritualmente, mentalmente, emocionalmrnte,  físicamente, socialmente,  financieramente y de cualquier otra manera.

Te insto a que te tomas un tiempo libre del trabajo. Descansa, disfruta de tus aficiones, lee ficción, juega al golf, ve películas o haz lo que más te guste. Pero también te insto a que te des  cuenta de que el éxito requiere temporadas de trabajo duro. Mantén el equilibrio y no abriras ninguna puerta al diablo. Recuerda que 1 Pedro 5:8 dice: «Practiquen el dominio propio y mantentenganse alerta. Su enemigo el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar». El diablo busca a quién devorar, pero no tenemos por qué ser ni tú ni yo si usamos la sabiduría y seguimos la guía del Espíritu Santo

REGLAS PARA EL ÉXITO (10)

 10. SÉ BUENO CON LA GENTE.


Nadie tiene éxito solo. Aunque sea el dueño de un negocio o el líder de un ministerio u organización, no puede hacerlo todo usted solo. Es importante tener gente a tu alrededor que te apoye, te anime, ore por ti e, incluso, te ayude en aspectos prácticos de tu vida. Estoy agradecida por las personas que me ayudan en todos estos aspectos

Como se mencionó antes, tengo como prioridad tratar bien a la gente. Me comprometo a pagar bien a nuestros empleados del ministerio y a ofrecerles prestaciones que sean valiosas para ellos. Quiero que escuchen cumplidos, que de sientan alentados y que sepan cuánto los apreciamos. Quiero trabajar para que el Ministerio Joyce Meyer sea una bendición para ellos. No podría hacer lo que hago sin el gran equipo que tenemos, y todos ellos comparten nuestro éxito.

Cuando la gente te ayude a tener éxito, sé tan bueno y generoso con ellos como puedas. Reconoce lo importante que son para ti. Hazles cumplidos y anímalos. Pagales lo mejor que puedas y ofreceles beneficios que les ayuden a sentirse cuidados qy apreciados.

Además, sé bueno con las personas necesitadas de tu comunidad, de tu país y del mundo. Si tienes dinero, haz  una donación económica a un ministerio que atiende a los pobres. Si tienes más tiempo que dinero, considera la posibilidad de servir comida a las personas a través de un ministerio de alimentos, o simplemente revisa tu armario y regala la ropa y los zapatos que te sobren a lugares que los pongan a disposición de las personas necesitadas.

Hay muchas maneras de ser bueno y generoso con la gente. Incluso una sonrisa puede alegrarle el día a alguien. No creo que nadie alcance el verdadero éxito si se guarda sus recursos para sí mismo. El verdadero éxito, a la manera de Dios, implica bendecir y ser bueno con los demás.

REGLAS PARA EL ÉXITO (9)

 9. DESARROLLAR UNA FUERTE ÉTICA DE TRABAJO.


Dile a Dios lo que ue haces de nosotros.

"De las muchas ocupaciones brotan los sueños" (Eclesiastés 5:3). Dave y yo trabajamos tanto en los primeros años de nuestro ministerio que, a veces, me pregunto cómo lo hicimos. Pero el deseo nos motiva como ninguna otra cosa, y Dios nos da la gracia para hacer lo que nos ha llamado a hacer

Admito que por error he dicho que sí a algunas cosas que no debería haber aceptado. Pero como mencionó a menudo, aprendamos de nuestros errores. Es importante no ir más allá de la gracia que Dios nos da en nuestras vidas. Su gracia es su capacidad y poder que nos permiten hacer las cosas con facilidad. Dios nos invita a entrar en su descanso, que creo, como mencione en el capítulo 2, es un descanso mientras trabajamos, no un descanso del trabajo.

***No vayas más allá de la gracia que Dios te da.

El equilibrio y la moderación son importantes para evitar el agotamiento. Muchas personas se agotan porque no llevan una vida equilibrada. A veces he trabajado tanto que me he enfermado. La última vez que lo hice, no me recuperé rápidamente. Debido a esto, finalmente aprendí que, aunque tenemos que estar dispuestos a trabajar duro, llega un momento en que tenemos que dejar que otras personas hagan muchas de las cosas que antes hacíamos nosotros. Dios te dará la ayuda que necesitas si la utilizas. 

Otro consejo en esta línea es no compararse con nadie. Algunas personas tienen una gran capacidad de trabajo, mientras que otras necesitan más descanso. No intentes ser otra persona y no juzgues a los demás por no ser como tú. Algunas personas trabajan rápido, mientras que otras lo hacen despacio. Tardé mucho tiempo en aprender esta lección. Empecé pensando que todo el mundo debería ser como yo. Lo único que conseguia era frustrarme y juzgarlos, lo cual es un comportamiento impio.

REGLAS PARA EL ÉXITO (8)

 8. PIENSA Y HABLA DE LO QUE QUIERES, NO DE LO QUE TIENES


Dios llama a las cosas que no existen como si ya existieran (Romanos 4:17). ¿Qué sentido tiene orar para que Dios libere a su hijo de una adicción a las drogas y luego ir a comer con un amigo y hablar de lo asustado que estás de que nunca sea liberado? Sería mucho mejor decir algo como: "Creo que Dios está obrando en la vida de mi hijo, y veré el día en que este hijo sea completamente libre de la drogadicción".

Cuando tengas un sueño para tu vida, pon tus pensamientos de acuerdo con tu deseo. Cuando ores, dile a Dios que estás deseando que llegue el día en que lo veas hecho realidad. Tuve que esperar mucho tiempo para ver cumplidos mis sueños, pero también tuve que aprender a estar agradecida por lo que veía, aunque fuera poco comparado con lo que proyectaba en mi corazón. Trabajé en el ministerio durante diez años antes de fundar Joyce Meyer Ministries. Esos diez años fueron formativos. Durante esa importante temporada, se sentaron las bases para el futuro. Esos años también fueron difíciles, pero solo porque no entendía lo que entiendo ahora. La única manera de llegar a los buenos tiempos es pasar por los tiempos difíciles, que casi siempre son tiempos de aprendizaje.

***Todo lo que vale la pena tener, vale la pena trabajarlo.

Si huimos de las dificultades, nos pasaremos la vida buscando algo que sea fácil. Pero todo lo que realmente merece la pena tener, merece la pena trabajar y esperar.

BELLEZA INTERIOR

90 afirmaciones para sanar, elevar y volver a Ti ✨ Honro mi proceso y me trato con amor. Mi valor no depende de la aprobación externa. ...