9. DESARROLLAR UNA FUERTE ÉTICA DE TRABAJO.
Dile a Dios lo que ue haces de nosotros.
"De las muchas ocupaciones brotan los sueños" (Eclesiastés 5:3). Dave y yo trabajamos tanto en los primeros años de nuestro ministerio que, a veces, me pregunto cómo lo hicimos. Pero el deseo nos motiva como ninguna otra cosa, y Dios nos da la gracia para hacer lo que nos ha llamado a hacer
Admito que por error he dicho que sí a algunas cosas que no debería haber aceptado. Pero como mencionó a menudo, aprendamos de nuestros errores. Es importante no ir más allá de la gracia que Dios nos da en nuestras vidas. Su gracia es su capacidad y poder que nos permiten hacer las cosas con facilidad. Dios nos invita a entrar en su descanso, que creo, como mencione en el capítulo 2, es un descanso mientras trabajamos, no un descanso del trabajo.
***No vayas más allá de la gracia que Dios te da.
El equilibrio y la moderación son importantes para evitar el agotamiento. Muchas personas se agotan porque no llevan una vida equilibrada. A veces he trabajado tanto que me he enfermado. La última vez que lo hice, no me recuperé rápidamente. Debido a esto, finalmente aprendí que, aunque tenemos que estar dispuestos a trabajar duro, llega un momento en que tenemos que dejar que otras personas hagan muchas de las cosas que antes hacíamos nosotros. Dios te dará la ayuda que necesitas si la utilizas.
Otro consejo en esta línea es no compararse con nadie. Algunas personas tienen una gran capacidad de trabajo, mientras que otras necesitan más descanso. No intentes ser otra persona y no juzgues a los demás por no ser como tú. Algunas personas trabajan rápido, mientras que otras lo hacen despacio. Tardé mucho tiempo en aprender esta lección. Empecé pensando que todo el mundo debería ser como yo. Lo único que conseguia era frustrarme y juzgarlos, lo cual es un comportamiento impio.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario