viernes, 21 de noviembre de 2025

CARTA AL LINAJE PATETNO

 


CARTA AL LINAJE PATERNO (Versión Elevada – con padre fallecido)


Gracias, papá. Te amo, te aprecio y te acepto tal como fuiste y como eres en las dimensiones que mis ojos ya no alcanzan, pero mi alma sí reconoce.

Agradezco tu luz, tu fuerza y tu presencia, que aún hoy me sostienen desde el lugar donde Dios te ha llamado a descansar.


Honro mi linaje masculino y te honro a ti, papá, por ser el sembrador amoroso de mi existencia. Aunque no me sentiste dentro de ti, me esperaste con ternura, me recibiste con un amor que construyó un cordón invisible y eterno de corazón a corazón. Ese lazo sigue vivo, sigue palpitando, sigue guiándome.


Te bendigo, porque de ti aprendí a protegerme, a proveerme, a cuidarme y a orientarme en la vida.

Y si hubo carencias, hoy entiendo que fueron parte del aprendizaje que mi alma eligió para crecer, madurar y transformarse.


Me responsabilizo de aquello que acepté como verdadero en mi interior. Reconozco que tú cumpliste tu misión lo mejor que pudiste, conforme a tus recursos, tu historia, tu conciencia y al pacto de alma que ambos acordamos antes de venir a esta vida.


Hoy nos perdono por cualquier dolor que hayamos cocreado.

Nos agradezco las lecciones.

Y nos libero de toda historia de miedo, tristeza, enojo o culpa, así como de todo peso emocional heredado que no nos corresponde seguir cargando.


Sé que una parte de quien soy nació de tu amor, de tu legado y de tu fuerza. Lo que aún necesite corregir o sanar, lo asumo como tarea mía, sabiendo que desde donde estás me acompañas. El cordón que une tu corazón al mío es indestructible y permanece vivo en el espíritu.


Tu mirada me enseñó cómo merezco ser mirada por los hombres.

Tu amor me mostró la medida del amor que puedo recibir.

Tu fuerza me dio confianza para expresar la mía.

Tus caricias dejaron memoria en mi alma y en mi piel, enseñándome a reconocer cuándo un toque viene realmente desde el amor.


Hoy asumo mi proceso y me responsabilizo de sanar, en mis relaciones con los hombres de mi camino, todo lo que quedó pendiente contigo.


Te miro… y miro a los hombres que vinieron antes que tú.

Los honro.

Te miro… y miro tu historia.

La comprendo.

Te miro… y miro tus heridas y limitaciones.

Las abrazo con misericordia.

Te miro… y miro tus imposibilidades.

Las sano en mi corazón.


Porque cuando te miro con compasión, miro también mi propio Masculino interno.

Y cuando esa mirada se ilumina… esa mitad dentro de mí comienza a sanar.

Y se hace la luz.


A partir de hoy, confío en poder integrar en mí el Masculino Sagrado: auténtico, fuerte, protector, amoroso, seguro y presente.


Gracias, papá.

Gracias, linaje masculino.

Los honro.

Los bendigo.

Los libero.

Los integro.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

BELLEZA INTERIOR

90 afirmaciones para sanar, elevar y volver a Ti ✨ Honro mi proceso y me trato con amor. Mi valor no depende de la aprobación externa. ...