Hoy siento que Dios coloca sobre mi vida coronas de honra, justicia y victoria. He pasado por procesos, batallas y pruebas que parecían interminables, pero mi perseverancia y fe no fueron en vano.
Su fidelidad se manifiesta como una corona sobre mi cabeza, recordándome que cada esfuerzo, cada obediencia y cada paso firme tienen recompensa. Puertas se abren, su favor me rodea, y su propósito se afirma con claridad.
Este es mi tiempo de plenitud, celebración y testimonio. Lo que antes estaba en proceso, ahora llega a madurez. Dios me viste con su gloria, me cubre de gozo y me confirma en su amor y misericordias.
Hebreos 11:6: “Dios recompensa a los que lo buscan con sinceridad.”
Salmos 103:4: “Él me corona de amor y de tiernas misericordias.”
Con gratitud y fe,
Ruth Cobian 💛
No hay comentarios.:
Publicar un comentario