domingo, 7 de septiembre de 2025

COMO PUEDES CONOCER A DIOS PERSONALMENTE?


Si aún no has conocido a Dios personalmente aquí están 4 principios que te guiarán a tener una relación con Él:

1. Dios te ama y te creó para que lo conozcas personalmente.

El versículo más conocido en la Biblia dice, “Dios amó tanto al mundo, que dio a su único Hijo, para que

todo el que cree en él no se pierda, sino tenga vida eterna” Juan 3:16 (NBV).

Como verás, esta vida no es nuestro fin. Esta vida es la preparación para la eternidad. Nosotros tenemos la

libertad de decidir en donde queremos pasar la eternidad: con Dios o apartados de Dios.

¡Dios piensa que eres tan valioso que quiere pasar el resto de la eternidad contigo! La Biblia dice: “Y esta

es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado”

Juan 17:3 (NVI). Él planeó el universo y organizó la historia, incluyendo los detalles de tu vida para que

pudieran volverse amigos.

Así que ¿Qué te detiene de conocer a Dios personalmente?

2. El hombre es pecador y está separado de Dios, así que no podemos conocerle personalmente

o experimentar su amor por causa de nuestro pecado.

La Biblia dice, “Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios” Romanos 3:23 (NVI).

Visualiza a Dios en el cielo y a los hombres en la tierra, con un golfo que los separa. El hombre está

continuamente tratando de alcanzar a Dios y de establecer una relación personal con Él por medio de sus

propios esfuerzos, como una vida buena, filosofía o religión—pero inevitablemente falla.

La Biblia dice, “Porque la paga del pecado es muerte” (Separación de Dios) Romanos 6:23 (NVI). El tercer

principio explica la única forma de salvar esta separación.

3. Jesús es la única provisión para el pecado del hombre. Solamente por medio de Él, nosotros

podemos conocer a Dios personalmente y podemos experimentar el amor de Dios.

Jesús murió en nuestro lugar “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía

éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” Romanos 5:8 (NVI).

Él resucitó de la muerte “Yo les transmití a ustedes lo más importante y lo que se me había transmitido a

mí también. Cristo murió por nuestros pecados tal como dicen las Escrituras” 1 Corintios 15:3 (NTV).

Él es el único camino a Dios “Jesús le dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre

sino por Mí” Juan 14:6 (NBLA).

Visualiza ahora que Dios ha puesto un puente entre ese golfo que nos separa de Él, al enviar a su hijo

Jesucristo, para morir en la cruz por nosotros y pagar la pena de nuestros pecados.

Aún así no basta con conocer estas verdades…

14. Debemos individualmente recibir a Cristo como nuestro Señor y Salvador, después podemos

conocer a Dios personalmente y experimentar su amor.

Debemos recibir a Cristo “Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de

Dios, es decir, a los que creen en Su nombre” Juan 1:12 (NBLA).

Debemos recibir a Cristo por medio de la Fe. “Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante

la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte”

Efesios 2:8-9 (NVI).

Cuando recibimos a Cristo experimentamos nueva vida. La Biblia nos cuenta de cómo un hombre

llamado Nicodemo experimentó una nueva vida en Cristo:

Había un hombre llamado Nicodemo, un líder religioso judío, de los fariseos. Una noche, fue a

hablar con Jesús:

—Rabí —le dijo—, todos sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos. Las señales milagrosas

que haces son la prueba de que Dios está contigo.

Jesús le respondió:

—Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios.

—¿Qué quieres decir? —exclamó Nicodemo—. ¿Cómo puede un hombre mayor volver al vientre de

su madre y nacer de nuevo?

Jesús le contestó:

—Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu. El ser

humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo. Así

que no te sorprendas cuando digo: “Tienen que nacer de nuevo”. El viento sopla hacia donde quiere.

De la misma manera que oyes el viento pero no sabes de dónde viene ni adónde va, tampoco puedes

explicar cómo las personas nacen del Espíritu.

JUAN 3:1-8 (NTV)

Recibimos a Cristo por invitación personal

Jesús dijo: “Yo estoy a la puerta y llamo; si alguien oye Mi voz y abre la puerta, entraré a él, y

cenaré con él y él conmigo”

APOCALIPSIS 3:20 (NBLA)

Recibir a Cristo implica volverse a Dios desde nosotros mismos y confiar en que Cristo vendrá a nuestras vidas

para perdonar nuestros pecados y hacer de nosotros lo que quiere que seamos. Estar de acuerdo intelectualmente

en que Jesucristo es el Hijo de Dios y que murió en la cruz por nuestros pecados, no es suficiente. Tampoco

es suficiente con tener una experiencia emocional. Nosotros recibimos a Jesucristo por fe como un acto de

voluntad propia.

2Podemos elegir dos tipos de vida:

La vida dirigida por uno mismo

Tu “yo” está en el trono de tu corazón.

Cristo está fuera de tu vida.

Tus intereses están siendo dirigidos

por ti mismo, a menudo obteniendo

frustración y discordia.

La vida dirigida por Cristo

Cristo está en tu vida y “en el trono”.

Tú mismo te estás rindiendo a Cristo.

Tus intereses están siendo dirigidos

por Cristo, obteniendo armonía con

el plan de Dios.

¿Cuál de estas descripciones representan mejor tu vida?

¿Cuál de estas descripciones te gustaría que representaran tu vida?

¿Cómo puedes recibir a Cristo ahora mismo por fe, a través de la oración?

La oración es solo hablar con Dios, Él conoce tu corazón, así que no te preocupes de poner tus propias palabras,

aquí tienes una guía como sugerencia:

Señor Jesús,

Quiero conocerte personalmente, gracias por morir en la cruz por mis pecados, abro la puerta de

mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador, gracias por perdonarme todos mis pecados. Toma el

control de mi vida, hazme el tipo de persona que Tú quieres que yo sea.

¿Acaso esto expresa el deseo de tu corazón? Si es así, haz esa oración ahora mismo y Cristo vendrá a tu vida

como Él lo ha prometido.

¿Has orado para recibir a Cristo en tu corazón?

Si es así, ¡Felicidades! Lucas 15:7 dice que cuando un pecador acepta a Jesucristo como su Salvador, los

ángeles se regocijan ¡Así que hay una fiesta en el cielo ahora mismo por tu decisión! Recuerda este día como el

día de tu “segundo nacimiento”, ¡el día en que naciste a una nueva vida en Cristo! Tienes la Palabra de Dios de

que respondió a tu oración.

La Biblia promete vida eterna a todos los que reciben a Cristo: “Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado

vida eterna, y esa vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no

tiene la vida. Les escribo estas cosas a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que

tienen vida eterna” 1 Juan 5:11-13 (NVI).

Dale gracias a Dios que Cristo está en tu vida y que Él nunca te va a dejar (Hebreos 13:5). Puedes saberlo con

base en Su promesa que Cristo vive en ti y que tienes vida eterna, desde el mismo momento en que lo invitaste a

entrar en tu corazón.

3Un recordatorio importante

No te bases en tus sentimientos, la promesa de la Palabra de Dios, la Biblia es nuestra autoridad. El cristiano

vive por fe y confiando en Dios y en su Palabra.

Hay diferencias entre los hechos, la fe y los sentimientos:

Los Hechos: Dios y su Palabra.

La Fe: Nuestra confianza en Dios y en su Palabra.

Los Sentimientos: El resultado de nuestra fe y nuestra obediencia.

Si “los Hechos, la Fe y los Sentimientos” fuera un tren de tres vagones, el tren dirigido por los Hechos correría

con o sin el último vagón (los Sentimientos). Sin embargo, sería inútil intentar tirar del tren por el vagón

de atrás. De la misma manera nosotros como cristianos no deberíamos depender de nuestros sentimientos o

emociones, sino que debemos depender de nuestra fe (confianza) en Dios y en la promesa de su Palabra.

Los siguientes pasos

En el momento que has recibido a Cristo, como un acto de voluntad propia, muchas cosas han sucedido,

incluyendo:

1. Cristo vino a tu vida (Colosenses 1:27).

2. Tus pecados fueron perdonados (Colosenses 1:14).

3. Te has convertido en un hijo de Dios (Juan 1:12).

4. Recibiste vida eterna (Juan 5:24).

5. Has comenzado la gran aventura para la cuál Dios te creó (Juan 10:10, 2ª Corintios 5:17 y 1ª

Tesalonicenses 5:18).

¿Puedes pensar en algo más maravilloso que te pueda pasar, que tener en una relación personal con Jesucristo?

¿Te gustaría agradecerle en oración en este momento, las cosas que ha hecho por ti? Al agradecerle a Dios

demuestras tu fe.

Para disfrutar tu nueva relación con Dios:

Comunícate con Dios diariamente (Filipenses 4:6, Colosenses 4:2).

Revisa la Palabra de Dios diariamente (Hechos 17:11). Te sugerimos comiences con el Evangelio de Juan.

En cada momento, obedece a Dios (Juan 14:21).

Cristo debe ser manifestado en tu vida y en tus palabras (Mateo 4:19, Juan 15:8).

En cada momento de tu vida, confía en Dios (1ª Pedro 5:7).

Rinde el control de tu vida al Espíritu Santo. Permítele dirigir tu vida diaria y ser un testigo (Gálatas 5:16-

17, Hechos 1:8).

4Y finalmente encuentra una buena iglesia e involúcrate ahí. La Palabra de Dios nos advierte que no

abandonemos “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre…” Hebreos 10:25 (NVI).

Varios troncos arderán con fuerza juntos, pero si se pone uno a un lado en la fría chimenea, el fuego se apaga.

Lo mismo pasa en tu relación con otros cristianos. Si no perteneces a una iglesia, no esperes a ser invitado.

Toma la iniciativa; llama al pastor de una iglesia cercana donde se honre a Cristo y se predique su Palabra.

Comienza esta semana y haz planes para empezar a asistir regularmente.


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