2. TENER UN OBJETIVO O UN SUEÑO CLARO EN EL CORAZÓN.
No tengas miedo de salir e intentar seguir el sueño que Dios ha puesto en tu corazón. Si cometes errores, que todos lo hacemos, aprende de ellos. Pide al Espíritu Santo que te guíe mientras persigues tus sueños, y sé fiel a seguirle. No te esfuerces tanto por complacer a los demás que termines haciendo algo que no te guste solo para contentarlos.
***No te esfuerces tanto en complacer a los demás que termines haciendo algo que no te guste solo para tenerlos contentos.
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