• Porque desesperas:
Cada nuevo día es un regalo que no todos reciben.
• Porque Dios nunca te ha dejado:
Incluso en el silencio, Él ha estado contigo.
• Porque tienes un propósito:
Aunque no siempre lo veas, tu vida tiene sentido en las manos de Dios.
• Porque has sido perdonado:
Su gracia cubre lo que tú no puedes cambiar.
• Porque hay amor en tu vida:
En una mirada, en un abrazo, en tu familia.
• Porque aún puedes orar:
Tienes acceso directo a hablar con Dios.
• Porque lo mejor aún está por venir:
Dios no ha terminado contigo.
* Agradecer transforma el corazón. Cuando reconocemos lo que Dios ha hecho, abrimos espacio para lo que aún quiere hacer.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario